viernes, 11 de enero de 2019

The Phantom


Era la primera vez que hacía el seguimiento online de una carrera y me llamó la atención algo en cómo él avanzaba posiciones. Busqué en Internet información sobre su forma de correr y me sorprendió lo poco que había, que hay, para ser uno de los corredores de la selección nacional de Trailrun. Sí que me salió el enlace a su cuenta de Facebook donde no había crónicas de las carreras o la típica y básica foto del perfil. Que fuera tan «invisible» me resultaba familiar.

Dos meses después, la organización de una nueva carrera a la que estaba apuntada anunció su presencia. Estudié el recorrido con el único fin de ver dónde coincidían el Trail largo (él) y el corto (yo); pero, a medida que pasaban los kilómetros, ya en carrera, y aunque me paraba para preguntar a los voluntarios si la cabeza de carrera del largo ya había pasado, acepté que en mis cálculos habría algún error y que no le vería.

Entonces escuché la cadencia de unos pasos, a 100-200 metros detrás de mí, quizá más. No me di la vuelta, no miré hacia atrás, porque un músico ve con los oídos y no había duda: era él. La escena duró apenas un minuto o dos, entre que oí sus pasos, me adelantó y subió por el cortafuegos. No recuerdo nada más de toda la carrera, solo ese instante en que le escuché correr. Pensé en su apodo, «Lobo»: se acerca sigiloso, sin aspavientos de la pisada o de la respiración, tan silencioso como un depredador que evalúa a su presa. Incluso más. Mucho más. Es como si tu sombra se despegara del suelo y echara a volar.

Antes de que se pusieran de moda los super héroes de Marvel, los estadounidenses Lee Falk y Ray Moore habían lanzado una serie de historietas de aventura basada en un hombre normal que, por supuesto, combatía la injusticia y cuyo único poder era ser rápido y muy sigiloso. Por eso, se le conocía como «El espíritu que camina» o el fantasma (The Phantom). A diferencia de Spiderman, Batman o Superman, se sabía poquísimo de su vida privada. Mil veces más discreto y reservado que Clark Kent, o le veías en acción o no le veías. Sin super poderes, sin artefactos mecánicos, él vencía huestes de enemigos gracias a la combinación de rapidez+discreción. Así es él. Como una ráfaga, como una sombra, como un fantasma. Al límite de lo invisible. 
«Rápido como el viento, silencioso como el bosque, raudo y devastador como el fuego, inmóvil como una montaña» (Sun Tzu)
Bienvenidos a The Phantom, Santiago Mezquita.

jueves, 3 de enero de 2019

La inteligencia

Hay que tener mucho aplomo para que, a menos de media hora de comenzar la carrera que te confirma como campeona de la Copa de España de cxm vertical, te preocupes por algo que no seas tú. Hay que tener un profundo amor a los animales para que dediques los minutos que te quedan al bienestar de un perro desconocido. Y así fue como la conocimos, porque ella se interesó por Buni (mi perra mestiza nacida en Fuente Dé). En cuanto la vi, y a pesar de su físico de atleta, me recordó a alguna de mis ex alumnas de la universidad y estuve a punto de preguntarle si ya se había matriculado en el doctorado. Pero no quise distraerla. Después, cada vez que he visto que ha ganado una carrera he estado a punto de escribirle:Sí, sí, todo esto está muy bien, pero ¿te has inscrito ya en doctorado?, ¿por qué no postulas a una beca FPI o FPU de la UPV? (becas para la formación de personal investigador o docente en la Universidad del País Vasco). O incluso: ¿Por qué no os vais a EEUU donde te darían una beca millonaria como deportista para hacer el PhD (doctorado anglosajón)?

La definición etimológica de «inteligencia» es la suma de dos palabras latinas: legere e inter, es decir, la capacidad de elegir entre varias opciones. Es inteligente aquel que comprende ideas complejas, se adapta eficazmente al entorno, aprende muy rápido de la experiencia (propia y ajena) y supera obstáculos mediante la reflexión. Según esta definición, ella es inteligente. Muy inteligente. 

Pero, desde la década de 1980 ya no se trabaja con un único concepto de inteligencia y se busca diagnosticar y desarrollar en todos los alumnos lo que denominamos inteligencias múltiples (verbal, matemática, visual, kinestésica, musical, emocional, social, etc.). Todos los que hemos sido o siguen siendo docentes hemos comprendido que aquello de «elegir entre» es más complejo y amplio de lo que parecía y que no basta con considerarlo en un ámbito. 

Pues aún más a mi favor, porque al observar su capacidad para «elegir entre» en un ámbito y en otro y en otro, la suma es aún más sorprendente. No es solo una deportista de alto rendimiento es una persona con altas capacidades. Por eso, si pudiera elegir hacer algo con ella no sería entrenar ni pasear juntas con nuestras perras sino dirigirle la tesis doctoral. Así que, cada vez, que la aplaudáis porque se sube a un pódium tened presente que podría estar en la Universidad de Harvard cobrando un pastón mensual, cosa que yo espero que haga en cuanto gane Zegama. 

Bienvenidos a la inteligencia: Virginia Pérez Mesonero 

domingo, 30 de diciembre de 2018

Carrera Puerta de Muniellos 2019




FECHA DE LA CARRERA: 6-7 Abril 2019
COMIENZO INSCRIPCIONES: 21 de enero 2019 22h

Hoy tenía ganas de pasearme por el Parque Natural de Fuentes de Narcea, en compañía de Alberto Rodríguez, director de la carrera Puerta de Muniellos. En nombre de toda la organización y de todas las personas implicadas de Moal, de la Comarca y del Parque nos ha explicado la historia de la carrera y cómo se presenta la edición 2019. A través de sus respuestas me parecía estar subiendo Peña Reguera y bajando desde el Montecín. Una sobremesa de lujo, como de lujo se anuncia el fin de semana del 6-7 de abril. Os transcribo nuestra conversación más abajo.

Recomendación: que pongáis la alarma del reloj para que el día 21 de enero a las 22h suene, porque tan disputada como la carrera va a estar la inscripción. 


Beatriz C.: ¿Nos puedes hacer un breve resumen de la historia de la Carrera Puerta de Muniellos? 

Alberto: La carrera nació en 2012 de la mano de Javier Fernández, que ya tenía bastante experiencia como corredor de carreras por montaña y nos propuso la idea a la Asociación Cultural de Moal (ACM). Desde que, en el 2009, se fundó nuestra asociación su función ha sido impulsar el pueblo a través de todo tipo de actividades, y organizar la carrera era un buen aliciente para apoyar las fiestas patronales del pueblo. Aunque en la 1ª edición (2012), con menos de 200 inscritos, la infraestructura con la que contábamos era muy limitada el pueblo ya se volcó con la carrera. En el 2013, ya rozando los 400 dorsales, la climatología se puso de nuestra parte, porque cayó una nevada espectacular que realzó la belleza de la prueba. En parte por eso, en el 2014 en menos de 24h se agotaron 400 plazas y es cuando creamos la carrera corta, de 9k, que tuvo mucha aceptación. El gran paso entre 2014 y 2017 es que ambas pruebas se homologan y entran a formar parte tanto de la Copa en línea de Asturias como del Campeonato en línea y de clubs de Asturias. 

En 2018 nos replanteamos cómo mejorar la carrera y tomamos la decisión de mantenernos al margen de copas y campeonatos para centrarnos en mejorar de cara al corredor, es decir, por un lado, mejorar en seguridad y servicios, y, por otro, difundirla más y mejor para que corredores que no sabían ni que existía pudieran conocerla. El objetivo del año fue lo que podríamos llamar «profesionalizar la carrera». Es cierto que eso también fue posible gracias a nuestros patrocinadores de siempre y a otros nuevos que se sumaron. En 2018 han participado corredores de 15 CCAA, 22 provincias y 3 países. 

También quisimos dar un empujón a los recorridos: ampliamos en 3k la carrera corta, que, aunque son pocos añaden 400+. Gustó mucho el trazado. En la larga cambiamos asfalto y baja montaña por media y alta, terreno más técnico y estimulante.